Escultor que refleja en su obra la capacidad de transformación y abstracción de algo tan inerte
como el metal, en una creación potente y viva capaz de retratar el alma y el espíritu de las cosas,
personas, hechos e ideas.


El Grupo escultórico de Pedro J. García Andreo

PedroJose

Como un aliento tibio, soplado por ciertos dioses que dan vida al grupo escultórico del artista, Pedro J. García Andreo, vida que se encarna sin paliativos en la materia que trabaja diariamente, en las formas insospechadas para encaramarse en los sueños traídos del mas recóndito inconsciente hasta nosotros, para reflejar cada historia en el espejo de la vida.

Y como el mundo del arte discurre por laberintos insospechados, es la magia del artista quien le ordena andar por cauces caprichosos.

Pedro J. García Andreo, se balanceó hasta hallar su equilibrio en la abstracción. Aquí, nos encontramos con aspectos escultóricos que nos interrogan si los miramos de frente; ellos (las esculturas), en sus muescas, en la curvatura de sus trazos, en la sinuosidad, chocamos de plano con silencios evocadores hasta hallar respuestas, que hasta entonces no habíamos encontrado.

Urgar en el alma metálica de este grupo escultórico, es sumergirse en los sentimientos que el artista quiso encender en sus aristas: hablar de maternidad, de las flores, del mar, del misterio de ciertas ciudades, del pensamiento de Dios en el homenaje al voluntariado, o del alma desnuda de su propio aliento que quiso y supo plasmar con maestría notoria y que sin duda a todos nos contagia.

José Manuel Regal (crítico de arte)